Buscar este blog

6 ago. 2018

Por un poquito de El Kuelgue, la gambeta de Messi


La banda formada en 2004 llegó a Obras por primera vez para hacer bailar y sonreír a todos los presentes
Por: Javier Jiménez / Fotos: Ivi Gómez

Si decidimos mirar el pasado cercano, para entender esta fecha, habría que volver a noviembre de 2017 para ver a la banda llenar Niceto todos los jueves del mes (que dieron la casualidad que fueron cinco). Acercándonos más a este año, podemos recordar la tarde-noche del sábado 13 de mayo y ver a El Kuelgue tocando en el escenario del Festival Nuestro, mientras las pantallas marcan un anuncio que Julián remarcaría un par de minutos después: "4 de agosto, Obras".

De ahí en adelante, todo fue ansiedad. Por un lado, las ganas de ver a la banda llegar a un escenario mítico para muchísimas bandas de rock de las últimas décadas. Por el otro, la llegada al templo de Avenida Libertador no venía sola, sino que contaba con la compañía de un nuevo material. Esas nuevas canciones tuvieron su estreno el 13 de julio, se llaman Fierrín (lado A) y sirvieron para que la gente calmara un poco la espera, mientras aumentaba la manija.

Todos esos antecedentes hicieron que a las diez de la noche del sábado 4 de agosto, cuando todas las luces se apagaron en Obras, los gritos fueran miles. Con una voz que hablaba en francés sobre los extraterrestres, los protagonistas aparecieron en escena y dieron arranque a la mágica noche con Por ahora.

La emoción no tardó en aparecer: antes de Ayer real, Julián Kartún aprovechó para agradecer al público e invitó a que todos disfruten de las personas que tienen al lado. Por su parte, Santiago Martínez bromeó con el color verde de los carteles de salida, pero se puso serio al compararlo con el color verde de los pañuelos que piden el derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, diciendo que esa es la salida para que las mujeres dejen de morir en clandestinidad .

El primer y único invitado de la noche fue Julián Scarinci, quien tomó el mando de los teclados, para que Martínez cantara, junto a Kartún, Si no te vas (canción de su autoría). En esa canción logró destacarse notablemente el saxo de Pablo Vidal. A lo largo de todo el show también se destacó toda la sección de vientos, una parte fundamental de El Kuelgue.

La puesta en escena también fue muy importante para el disfrute del show desde abajo del escenario: desde las luces de León Greco (las cuales permitieron que todos los músicos tuvieran su momento de iluminación), pasando por una caminadora que se instaló para que Kartún hiciera gala de sus personajes en Milanesa, inclusive incluyendo un grupo de bailarines para Góndola, todo aportó para que la experiencia no pasara solamente por las canciones.

Las canciones nuevas fueron apareciendo cada tanto en la lista, pero sin duda la mejor recibida por la gente fue Jimena: con el interesante bajo de Juan Martín Mojoli, el teclado de Martínez en el principio y con la voz pasada por autotune de Kartún, mostró ser la favorita de todas las que integran el lado A de Fierrín. Obedeciendo al contexto social, el famoso tema del verano (que no entiende de estaciones) también estuvo presente para recordar a Mauricio Macri.

Encarando ya el final de la noche, hubo tiempo para anunciar que el jueves 1 de noviembre la banda volverá a Niceto, para luego dar rienda suelta al baile con Cristo es Marquitos Di Palma y Clonasepan . Cariño reptil fue el tema encargado de cerrar las casi dos horas que tuvieron a Obras encantado por un grupo de amigos que no dejan de jugar nunca, logrando que esa energía se transmita para quien está debajo del escenario. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario