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19 jun. 2018

La leyenda del under: Don Lunfardo y el Señor Otario


Don Lunfardo y el Señor Otario deliró la noche del sábado junto a toda la indiada en Mileño, en el marco de la presentación del tan ansiado nuevo álbum, Siestas en la cima.
Por: Dani Ledesma / Fotos: Flor Nieves

Fuera del local bailable platense la temperatura era muy baja, pero eso no freno a nadie, muchxs ya estaban previando para completar el doblete -el viernes fue la primera de las dos fechas- de Fuego en las montañas y Agua en la ciudad. Adentro se iba llenando, algunxs buscaban resguardarse del frío, mientras que otrxs entraron temprano al predio para poder conseguir un rescatate, una especie de souvenir que va cambiando de formato y regalan en todos sus recitales con sus respectivas fechas impresas, algunos tienen poemas, otros imágenes. En esta ocasión eran las letras de las canciones del nuevo CD- que entregan una vez que te cortan la entrada.

Lo cierto es que pasada la 1:30 de la madrugada se apagaron las luces, el público restante entro a las apuradas -sorteando la suerte del control de prevención- cuando empezaron a sonar los primeros acordes de Tan Gil como el destino, el sencillo perteneciente a Siestas en la cima, que había sido adelantado en navidad de 2015. Siguió, a todo ritmo, Parkavioleta para bautizar a todxs lxs presentes en una gran fiesta espiritual. "Negro es el ritmo de la rebelión. No está sordo el que no quiere oír, es más sordo el que sigue escuchando", profesaba con fervor el Chino Angeleri al hacer Negros.

Para el momento de Rambo es gay, todo el público estaba ya bastante extasiado. Mientras tanto, por allá a lo lejos, se podía leer un cartel que decía "Macri go home", haciendo obvia referencia a la canción que describe a los yanquis. La oscuridad volvió a tomar el rol protagonista de la noche con Canción paracaídas, para luego bajar y sumergirse en una suma intimidad con Buenos Aires New York. Fueron Yazco, la primera canción que se conoció allá por el 2011 en La Plata, y Fuego en las montañas las encargadas de darle el cierre a la primera parte de la velada.

El parate fue crucial para que todxs fueran a la barra para escabiar, recomponerse y seguir agitando. Se sabía que aún restaba mucha de la magia que Don Lunfardo sabe dar. La canción que lleva el nombre del reciente álbum, que se hizo desear más de 6 años, fue la que abrió la segunda parte del show. Llegó el turno de uno de los momentos más especiales de la noche en paralelo con los primeros tintes de Neblinas. Una gran sorpresa en ambas fechas fue el regreso de Caracol a los bailes sakados

Una secuencia que se debe haber inmortalizado en la retina de más de unx de lxs presentes fue que al momento de sonar Respirar es lo de menos se armó una especie de "pañuelazo" improvisado por parte de las pibas del público que se encontraban -algunas- subidas a los hombres, haciendo referencia al apoyo por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito que ya obtuvo media sanción y debe ser debatido en la cámara alta de Senadores. El final de la noche fue llegando después de las 4 AM con el trío power de CK, Paolo Marquerni y el tan esperado y descontrolado Pogo.

Cuando se afirma, a tan liviana voz, que el rock está muerto, da a pensar que nunca escucharon, y mucho menos vieron, a los Lunfardos hacer de las suyas. Como dicen por ahí, es el secreto mejor guardado. Es que es así, la mística que desprenden es única: partiendo desde el arte de sus flyers, los rescatate y cds -de la mano de Dana Noche-  como toda la puesta en escena y la fusión de los estilos musicales que interpretan. Don Lunfardo es psicodelia pura, es una invitación permanente a jugar con la distorsión del sonido y las luces del escenario. Te saben llevar a lugares inimaginados.

Ellos van a llevar Siestas en la cima, y todo su material discográfico, al ex Salón Rock Sur (Pompeya) el próximo sábado 11 de agosto.

2 comentarios:

  1. Lo que se siente en estos "recitales" x ponerle un nombre es indescriptible, surrealista, es un momento fuero de tiempo y espacio. Aún así se disfruta mucho leer estas líneas y tantas otras crónicas lunfardas. Ojalá nunca se enturbie la mística q saben conservar!

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  2. Fue un baile sakado como siempre, aguante Lunfardo, TIGRE y Villa Adelina

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