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7 may. 2018

La Vela en Flores: fieles a la piel


En la previa de lo que es la inminente salida de su nuevo disco, La Vela Puerca se presentó en el Teatro Flores los días 3, 5 y 6 de mayo.
Por: Javier Jiménez / Fotos: Nicolás Suarez

Las bandas suelen, muchas veces, tener sus preferencias: ya sea desde lugares donde prefieren tocar porque el sonido les queda bien, por la ubicación o capacidad. En este caso, los integrantes de La Vela Puerca, acostumbrados a hacer estadios, siempre afirman que prefieren las fechas en lugares "chicos", por la proximidad y la cercanía que pueden tener ahí con su público, donde el ida y vuelta podrá ser mayor, por más que la cantidad de gente sea menor. 

De esta manera, los uruguayos volvieron a la provincia de Buenos Aires para hacer una serie de shows en Auditorio Sur, Oeste y cerrando en el Teatro Flores. A lo largo de estas fechas, mientras crece la expectativa por el nuevo disco que se está terminando de gestar, estos lugares del Conurbano y de la Ciudad, permitieron el gran reencuentro "íntimo" entre la banda y su público.

Va a escampar dio comienzo al show que daría cierre a esta mini gira. Haciendo saltar a todxs desde el principio, este tema de A contraluz (probablemente uno de los discos más importantes en la historia de la banda) permitió interpretar que los clásicos no faltarían en la lista, pero que iban a haber algunas sorpresas, con temas de toda su discografía.

Con un juego de luces que decoró todo el escenario a la perfección (prendiéndose y apagándose en la intro de ¿Ves?, como lo hacían las lámparas que acompañaban a la puesta en escena de la gira de Érase, por ejemplo) cada integrante pudo lucirse en su momento en el que todo el escenario queda a oscuras, mientras él era el único iluminado, dejando ver que todos los que están ahí arriba son iguales de importantes.

Lo nombrado en el reciente párrafo es una de las claves que tiene la banda uruguaya y que, probablemente, sea uno de los motores que la siguen haciendo funcionar a lo largo de los más de 20 años que llevan tocando juntos: son amigos y se divierten haciendo música. Desde el público se puede ver la energía positiva que transmiten ellos con sus miradas cómplices, con sus idas y vueltas, con el saludo entre el Cebolla y el Enano cuando se abre el telón y aparecen en escena. Todo eso, sumado a lo cerca que se encuentra la gente, crea un clima familiar, que hace que todxs disfruten, abajo y arriba del escenario.

Durante la fiesta también hubo lugar para un importante invitado: Corvata Corvalán, de Carajo, se hizo presente para sumar su voz a La madeja y, entre risas, dio el anuncio de que tras presentarse tres veces en el Teatro Flores, todos los integrantes de la banda ya pasaron a ser argentinos. Otro de los invitados, este más recurrente al ser parte de la familia, fue Manolo, quien subió al escenario para Pedro.

La lista también tuvo sus momentos más tranquilos y, por qué no, introspectivos. en los que Para no verme más o, incluso, Canción para uno se hicieron presentes para cantar a los gritos y con una gran sonrisa o con lagrimas en los ojos, dependiendo del tema y de cada unx de lxs presentes. 

Llegando al final, Flores volvió a estar "al palo" con Rebuscado y Haciéndose pasar por luz, mientras que los saludos finales y los agradecimientos iban tomando lugar. Uno de los puntos a destacar, y probablemente uno de los más felices, es que luego de siete recitales en Argentina, y varios en Uruguay, la voz del Enano no se notó desmejorada ni gastada, algo que quizá sí pasó en las últimas presentaciones

Finalmente, El profeta y José sabía dieron cierre a esta serie de shows que la banda dio por Argentina. Sin importar si era Temperley, Haedo o Flores, la banda de Uruguay siempre salió a dar lo mejor de sí y ahora sólo queda esperar por lo que será la presentación del nuevo material, que está pronto a salir, y que nos deja una gran noticia: por suerte, hay Vela Puerca para rato.

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