Buscar este blog

26 may. 2018

Hannah no era la única


Luego del buen recibimiento, los productores y guionistas decidieron continuar con la historia del caso Baker. Nuevas tramas aparecen, al igual que las contradicciones en los testimonios de la primera temporada. Si bien goza de buenas intenciones e interpretaciones, la trama de 13 Reasons Why tiende a tener un ritmo lento y vueltero.
Por: Lucho Capristi

Una filósofa asiática dijo: “¿Por qué? No hay porque” y creo que este fue el principal problema que tuvo esta serie a la hora de seguir la historia del escritor Jay Asher. El libro publicado en 2007 concluía varias tramas, pero después de una fuerte demanda por parte de los fans, el creador Brian Yorkey decidió apostar a una segunda parte. Es que no necesitaban tantas razones. El dinero mueve montañas y producciones, las franquicias como Star Wars no se quejan. Lo interesante de la propuesta es que creó controversia en la figura de Hannah con nuevas perspectivas sobre el bullying, manteniendo ese aire colegial, misterioso y serio.

Al principio tenemos una charla del elenco que nos advierte y relata las graves problemáticas que pueden sufrir las personas expuestas a un maltrato físico y psicológico. Al concientizar, muestran una pagina (13reasonswhy.info) para brindar ayuda a quien esté pasando por estas situaciones. A lo largo del show vemos casos fuertes que reflejan el maltrato cotidiano que viven les jóvenes en la realidad. Pero como esto es América, siempre tendremos a una asociación de padres que están a favor de la censura televisiva. The Parents Televisión Council quiere cancelar la serie ya que para ellos es “una bomba de tiempo para adolescentes y niños”. Al parecer, para los padres “moralmente correctos”, los retoños están sugestionados por las temáticas (que nadie les recomiende The End of The F**ing World).

Las puertas del instituto Liberty High vuelven a abrirse para resolver las situaciones clave que surgieron en el final de la primera temporada, que incluye algo trágico que le ocurrió a otro estudiante. Hannah regresa, no como zombie o fantasma, sino en forma de visiones que solo ve Clay Jensen, interpretado por Dylan Minnette, el cual solo quiere continuar con su vida. Hay sorpresas, como decisiones y acciones que no se esperaban de ciertos personajes. Los casetes fueron remplazados por un juicio desestructurado pero al mismo tiempo ridículo y melodramático.

Las actuaciones se destacan y a pesar de las limitaciones del guión dan vida e interés a la serie. Minnette y Katherine Langford (Hannah) vuelven a reencarnar a sus personajes sin mayores complicaciones, forjando una relación simbiótica y hasta tóxica en ciertos aspectos. Otro trabajo desgarrador y honesto es el de Alisha Boe (Jessica Davis), su personaje tiene la mayor evolución a diferencia de los demás que son repetitivos y estereotipados. 


13 Reasons Why tiene una narrativa lenta con caminos que no llevan a ningún lado. Siguen teniendo a Hannah como eje central pero existen algunos momentos atrapantes que se despegan de su tragedia. Si disfrutaste de la primera temporada seguramente la segunda también sea de tu agrado. Pero si al comienzo la serie no te atrapó tanto, ni te gastes en seguir dándole chances. Hay mucho más para elegir y en Vecinos ya te recomendamos otras series.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario