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7 abr. 2018

Deconstruyendo a los Beastie Boys


A más de cinco años del fallecimiento de Adam Yauch, recordamos la importancia de una banda adelantada con respecto a las luchas sociales.
Por: Guada Álvarez

En el mundo de la música no es para nada raro que un artista se involucre con una causa justa, tenemos muchos hoy en día: un ejemplo es Lady Gaga y el movimiento LGBT o Beyoncé con su activismo feminista. Pero hace 30 años, esto no se veía muy a menudo como en la actualidad, y mucho menos estas causas influían en el sonido de un artista. Sin embargo, ahí estaban los Beastie Boys, prestando sus voces para una lucha que ellos consideraban justa. 

Fue una gran sorpresa para los fanáticos de los 3 de chicos de Brooklyn, y para la industria musical en general, que se denominaran activistas por la liberación del Tíbet, defensores de los animales y feministas (esto último fue un tanto sorpresivo ya que su primer CD, Licensed to III, tenía letras que derrochaban misoginia, sin mencionar el comportamiento que tuvieron durante el tour del mismo).

El gran precursor de este cambio fue el mayor de ellos, Adam Yauch, también conocido como MCA. Todo empezó en 1990: el fracaso del segundo CD del trío, Paul’s boutique (el cual, en la actualidad, se considera uno de los mejores CD’s del hip hop), había llevado a Adam a alejarse un poco de la banda, pero no era solo esto lo que le provocaba molestia. El comportamiento que había tenido durante el tour de Licensed to III lo incomodaba: “Todos pasan por esas fases cuando están en la universidad y actúan como un tonto borracho” declaró en 1997. “En realidad nos convertimos en lo que nos propusimos burlarnos”.

Transcurría el año 1990 y los Beastie trabajaban en su nuevo CD Check your head. En este entonces, Adam se había convertido en un ser mas espiritual, había comenzado a leer la biblia y se estaba alejando de las drogas. En su nueva faceta, también viajaba varias veces a Nepal. Fue en uno de estos viajes que conoció a la activista Erin Potts, quien se dedicaba a ayudar a refugiados del Tibet.

“No apreciaba la música de The Beastie Boys, supongo que es la manera más diplomática de decirlo. No me divertían sus travesuras de chicos adolescentes y sus letras misóginas”, dijo Potts años después. Pero ella terminó hablando con Yauch. Los dos encontraron una conexión cuando la charla se dirigió al Tibet. Adam se había encontrado con unos pocos refugiados tibetanos al principio de su viaje y eso despertó su interés. “Pensé que ibas a ser un idiota”, le dijo ella. El sólo respondió: “Si, sé que tenemos esa reputación”.

Ya de regreso en el estudio de grabación, el rapero estaba cada vez más ansioso por enmendar las letras sexistas y el comportamiento de los primeros años de la banda. “Tuvo algún tipo de cambio personal, sentía que necesitaba redimirse un poco. Estaba minimizando cualquier comportamiento de macho”, dijo su compañero de banda Adam Horovitz (Ad-Rock).

Y eso se reflejó en Check your head y en III Communication, los dos discos de la banda que le siguen a Paul’s boutique, y en canciones como Sure shot, que en su línea, habla sobre el respeto hacia las mujeres: “Quiero decir algo que hace mucho tengo pendiente, la falta de respeto hacia las mujeres tiene que acabar, a todas las madres y las hermanas y las esposas y las amigas, quiero ofrecerles mi amor y mi respeto hasta el fin”.

“Ad rock y yo nos sentíamos un poco incómodos con esto”, declaró Michael Diamond (Mike D), amigo y compañero de banda de Adam. “Me tomó un tiempo acostumbrarme, pero también lo sentíamos, no era como si estuviera solo”, agrega.

En 1994, Beastie Boys era cabeza del line-up del Lollapalooza, y para este entonces MCA ya se había convertido al budismo. A la gira llevó a un grupo refugiado de monjes tibetanos, y Billy Corgan, líder de Smashing Pumpkins, quienes compartían line-up con los Beasties, recuerda: “Era como ‘Oh, ahí están los monjes de Yauch’, era totalmente extraño”. Años después, Corgan declararía que tuvo una charla con uno de estos monjes, cuya charla lo salvo de suicidarse.

Ya en 1996, la banda empieza a organizar los conciertos benéficos por la liberación del Tíbet, con la ayuda de Erin Potts, quien se convirtió en una amiga. Estos conciertos, que se hicieron hasta el 2001, contaron con la presencia de grandes artistas como Radiohead, Rage Agaisnt The Machine, Smashing Pumpkins, Björk, Sonic Youth, The Fugees, Beck, entre otros.

Con una imagen mucho más comprometida con las luchas sociales, en 1998, el trio neoyorkino lanza su quinto disco titulado Hello nasty. En este podemos encontrar canciones como Song for the man compuesta por Adam Horovitz, quien en ese entonces ya estaba en una relación con la activista feminista y cantante Kathleen Hanna, es claramente una declaración antisexista. 

Este mismo año, los Beastie Boys fueron reconocidos con el VMA Vanguard (premio que entrega MTV a los artistas que aportaron a la cultura musical). Durante la entrega, Yauch, una vez más, tomó por sorpresa a los presentes con un discurso contra el racismo y la islamofobia. Este momento es considerado como uno de los más memorables de estos premios.

En 1999, mientras la banda se embarcaba en una nueva gira promocionando Hello nasty, se vieron envueltos en una pelea publica con The Prodigy, con quienes habían compartido escenario en un festival organizado por los Beastie, meses antes.

La controversia comenzó cuando Michael Diamond y Adam Yauch llamaron por teléfono a Liam Howlett, miembro de The Prodigy, para pedirle que no tocaran Smack my bitch up durante su presentación, ya que la consideraban que alentaba la violencia contra las mujeres. A pesar de las discusiones amistosas, Prodigy tocó esta canción igual y antes de hacerla, Maxim le dijo al público que los Beastie Boys habían intentado evitar que tocasen la canción. “De la forma en que van las cosas, hago lo que mierda quiero”, dijo Maxim. Durante su presentación, Ad Rock respondió a la decisión de Prodigy de tocar la canción diciendo: “De donde vengo, no es genial”.

Después de esto, Adam Yauch aclaro la posición de la banda: “Con respecto a la decisión que tomaron de tocar Smack my bitch up en el Reading Festival, esto es lo que sucedió. Nos sentimos incómodos con el significado de la letra, y pensamos que si iban a tocar la canción nos veríamos obligados a comentarla desde el escenario. Sin embargo, decidimos que, en lugar de hacer un evento mediático a partir de eso, preferiríamos llamarlos y contarles en privado como nos sentíamos, con la esperanza de que la sacaran de su set"

"Cuando llamamos, les preguntamos si considerarían no tocar la canción, y les dijimos que si la incluían en su set nos veríamos obligados a decir algo sobre el escenario. Explicamos que, aunque esto pueda sonar hipócrita, estos últimos años hemos tratado de ser más cuidadosos al elegir las canciones que tocamos. Estamos en el proceso de aprender de nuestros errores. Ellos respondieron diciéndonos que el significado de la canción no era lo que parecía ser, sintieron que estaban subvirtiendo el significado del título. Sentimos que el significado de la canción se ve claramente y que promueve la violencia hacia las mujeres. Aunque parezca extraño viniendo de nosotros, parece que hay una abundancia real de violencia hacia las imágenes de las mujeres en el cine, la música, los medios, etc. Y nos sentimos obligados a tratar de influir en el cambio”.

En los premios VMA de ese año, el grupo gano el galardón por “Mejor video de Hip-Hop” y Adam Horovitz sorprendió a todos con un discurso repudiando los hechos ocurridos en el festival de Woodstock 99 (donde hubo 15 casos de violaciones) llamando a sus colegas artistas a concientizar sobre la violencia hacia las mujeres.

Llegando al nuevo milenio, se realiza el último concierto por la liberación del Tibet. Estados Unidos se ve golpeada por el ataque a las torres gemelas. Este suceso marcó al grupo así como marcó a toda la población estadounidense. El trio organizo un festival a beneficio para los familiares de las víctimas del atentado, como así también denunciaban a la administración de Bush, su política exterior y la militarización de Irak.

Todo esto se vio reflejado en su sexto trabajo de estudio, To the 5 boroughs, lanzado en 2004. En su portada se puede ver a la ciudad de Nueva York y a las torres gemelas antes del atentado, siendo referencia a un homenaje. En este CD, podemos encontrar protestas de la mano de Yauch, en canciones como Right right now now, (que fue censurada en la radio estadounidense) y en presentaciones en vivo como la de los premios VMA Latinos 2004, donde mostraron su descontento con la administración de Bush.

Después de estos sucesos, el grupo desapareció de la vanguardia, volviendo en 2007 con un disco totalmente instrumental, The mix-up, hasta 2009 cuando iban a lanzar Hot sauce committee part. 1. Desgraciadamente, ese mismo año se le diagnosticó a Adam Yauch cáncer en la glándula salival, retrasando el lanzamiento del octavo trabajo del grupo, que finalmente sería lanzado en 2011 y bajo el nombre de Hot sauce committee part. 2.

En 2012, un mes después de que Beastie Boys sea ingresado al Salón De La Fama Del Rock And Roll, Adam Yauch fallece a causa del cáncer que padecía. 

Podemos ver que la banda era más que un grupo de Hip-Hop, que no solo marcó generaciones musicalmente. Ellos se vieron con la responsabilidad de concientizar sobre temas de los cuales en su época no tenían mucha visibilidad, prestaron sus voces a los más desfavorecidos. Que mientras evolucionaban musicalmente, también lo hicieron ideológicamente y como personas, algo que no se ve muy a menudo.

A casi cumplirse 6 años del fallecimiento de MCA, sus compañeros de grupo Michael Diamond y Adam Horovitz se han alejado de los escenarios, pero el cambio que hizo MCA en sus vidas, todavía los acompaña. Se puede ver claramente en actos como el de Horovitz, poniéndose del lado de las mujeres que acusan a su padre de abuso sexual o como Mike D promueve su línea de ropa libre de piel de animales. En estos tiempos, donde los males contra los que los Beastie Boys protestaron están más a flote que nunca, nos damos cuenta de lo mucho que nos hacen falta artistas con las convicciones y compromiso que tenían Yauch y compañía. Aquellos que dan todo sin esperar nada a cambio (o tal vez sí, concientizar), que no temen a represalias. Adam, espero que estés en aquel mundo justo con el que alguna vez soñaste y por el cual luchaste, acá se te extraña horrores. Simplemente: gracias. 

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