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2 jul. 2017

Eruca en el Luna Park: este sol despertó

Foto: Sancho Zho
El jueves 22 de junio, Eruca Sativa se presentó por segunda vez en el Luna Park, para darle la bienvenida oficial a Barro y fauna

por Javier Jimenez | fotos de Sancho Zho; Fer García y Manuel Rodriguez Velo

Pasadas las nueve de noche de la noche, el telón blanco que había sobre el escenario, no permitía divisar nada, pero eso no impedía que los miles de asistentes enloquecieran cuando los primeros acordes de Intropía se hicieron presentes.

Armas gemelas sonó con el telón ya caído y permitió que el público se encontrara de nuevo con la banda, tal como lo indica la canción. Luego, siguieron Confundiste y el enganchado Magoo-El genio de la nada. La primera invitada de la noche fue Marilina Bertoldi, quien dio el presente en Lo que no se ve, no es.

Hubo tiempo, entre invitados, para el cover de Eleonor Rigby, de los Beatles, con Nicolás Sorín en los teclados. Luego, Juan Pablo Porfino sumó su bajo, Anibal Kerpel su teclado y Adrián Sosa reemplazó a Gabriel Pedernera en la batería, quien se colgó la acústica, para que todos interpreten Sin la red. Luego, en una excelente versión de Japón, Hernán Rupolo aportó su guitarra eléctrica.

Foto: Fer García
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con una persona que, en palabras de la banda, cambió la forma de hacer música para ellos. David Lebón apareció sobre el escenario y, esta unión, denominada Seruca, entonó Noche de peros y Seminare.

Pasado el invitado, Eruca volvió con temas de sonido arrollador, tales como El Balcón y Fuera o más allá. Luego, para El Visitante, el escenario se llenó con un coro de más de doce músicos, en el cual participaron, Tavo Cortés (Sig Ragga), Nicolás Alfieri (Todo Aparenta Normal), Luciana Segovia (Cirse), Barbi Recanti (Utopians) y Julian Baglietto (Huevo), entre otros.

El momento acústico encontró a la banda en la punta de la rampa que dividía al campo en dos. Mientras interpretaban Somos Polvo, una de las voces más importantes del país se hizo presente: Abel Pintos agregó su impronta a la canción y luego se quedó para Amor Ausente.

Tal como pasó luego del bloque “Seruca”, la banda pasó de temas tranquilos a un sonido potente, demoledor: así pasaron Abrepuertas y Tarará, este último con la participación de Dizzy Espeche en a guitarra eléctrica. 

Nada salvaje marcó el final de una lista que tuvo muchos altibajos, pero que mantuvo expectante al público. Luego, nuevamente en formato acústico sobre la rampa, Para que sigamos siendo, fue el broche de oro de una noche espectacular para Eruca y su público.

Más de seis meses pasaron entre el anuncio de la fecha y su llevada a cabo. Meses que valieron la pena para que el Luna Park fuera un excelente escenario desde las luces, el sonido, los invitados, absolutamente todo. 

Foto: Manuel Rodriguez Velo
Una porción de la historia del rock nacional como David Lebón se hizo presente, también protagonistas de la actualidad como Abel Pintos o Marilina Bertoldi, y bandas que llamarán la atención en un futuro cercano como Todo Aparenta Normal o Huevo, se hicieron presentes. Todo esto fue obra de Eruca Sativa, una banda que rompió con las barreras de lo impuesto para triunfar: con 10 años de carrera, saliendo desde Córdoba, con todo lo que eso implica y siendo mayoría de mujeres, pasó por encima todo prejuicio y muestra que, hoy por hoy, es una de las bandas más importantes de nuestra escena y este segundo Luna Park es un nuevo punto de partida para una banda que no tiene límites.

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