Los AntiOscar

Una característica de los premios Oscars es que en las ceremonias brillan aires ostentosos y se desmerecen películas que no cumplen ciertos “requisitos”. Sin dudas no hay nada más subjetivo que calificar un producto de entretenimiento, hasta el arte mismo no puede escaparse de esa cuestión. Por eso Vecinos trae sus propias nominadas, que quizá no viste ni vas a ver nunca en una sala de cine. (Por Luciano Capristi)


Últimamente la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ha cambiado su política para mostrar films inclusivos y con un mensaje social. Aunque es agradable ver que por fin las comunidades más marginadas comienzan a tener un espacio de reconocimiento, la mayoría lo hace por la conveniencia del mágico mercado. Esta regla hace que compañías vean en la juventud un apoyo las disidencias y que a raíz de sectores demócratas (que hasta la llegada de Donald Trump no daban el brazo a torcer), cambian el paradigma, estableciendo una tendencia de incluir por más forzado y superficial que parezca, con la primordial finalidad de atraer público.

En los Oscars del domingo, cuando Green Book ganó a Mejor Película, Spike Lee director de la también nominada BlacKkKlansman, se quiso retirar ¿Por qué? ¿Por no ganar él? “Creí que estaba en la cancha y que el árbitro había tomado una mala decisión”, dijo el ganador del Oscar a Mejor Guión adaptado. Si bien el largometraje que protagoniza el argentino Viggo Mortensen y afroamericano Mahershala Ali, es una historia entretenida, trata con mucha tibieza aspectos que vimos repetidas veces como en Driving Miss Daisy (¿Spoiler?): Una pareja dispareja, uno blanco racista que se termina haciendo amigo de un hombre de color. El director Lee no estaba enojado por que su película no ganara, sino que fue una decisión tomada por unos privilegiados que quieren destacar ese mensaje por sobre los demás.

Dejando atrás la catarsis y reflexión, traemos a lxs ganadores de los “VeciOscars”, destacando algunos puntos que consideramos espectaculares y que no necesariamente buscan la revolución moderna.

Mejor Película: Mandy

Mandy película de terror psicodélico protagonizada por Nicholas Cage, quien encarna a un leñador llamado Red el cual cruzará literalmente el infierno para salvar a su amada. Listo, no hay nada más. No hay novedades narrativas. Ni un mensaje profundo o sofisticado. Pero el camino que encarna el protagonista, es tan visceral, lleno de pasión y locura. No solo en la parte actoral, la cual hace elevar a la décima potencia ese meme de ojos saltones de Cage, sino que la banda sonora, la fotografía, la ambientación encuentran el equilibrio y la armonía. Es alucinante y genera un combo sumamente disfrutable. Igual que las que siguen.

Mejor Director: Karyn Kusama (Por Destroyer)

En Destroyer tenemos un policial negro protagonizado por una mujer que deja atrás al típico estereotipo de detective borracho, mujeriego y antihéroe. Erin Bell (Nicole Kidman), se tambalea por las calles con una mirada azul helada y una chaqueta de cuero maltratada, intentando resolver un misterioso caso relacionado con su pasado. Tiene una dirección dinámica, impactante y los trabajos de Kusama pueden volver paranoica a cualquier persona en los lugares más comunes, como una cena con amigxs ( THE INVITATION está en Netflix por ahora).

Mejor Actor: Matt Dillon (Por The House That Jack Built)


Lars von Trie, director de Dogville, nunca fue comercial. Escenas grotescas, violencia, planos eternos, incomodidad y sentimientos oníricos (muy egocéntrico). A diferencia de Dillon, que lo vimos hasta en Loco por Mary, con papeles poco trascendentes. Ver asesinos psicópatas en el cine ya es algo común, lo raro es que no aparezcan en el año. Pero su performance está llevada más allá. La perversión, la empatía ante la vida humana y la pasión por la muerte de la misma, logran de una manera muy macabra conectar con el lado más inhumano. Con el hombre abrazando su perversión, creyendo que hace arte.

Mejor Actriz: Toni Collette (Por Hereditary)




Primera película de Ari Aster es una obra maestra. Impredesible. Damos gracias por tener tan buen cine de terror que son bombas a nivel argumental y no buscan el tipo grito. Toni Collette es una mujer soporta una carga emocional que acompaña la apuesta en escena que es brutal. Ella es una artista que se dedica a hacer miniaturas, con una familia como cualquier otra, pero con un secreto que todos saben pero intentan olvidar. Ideal para invitarla en la cena de navidad.

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