El ABC de Maniac

Netflix nos trae una nueva joya que profundiza sobre las emociones internas y los órdenes normativos. Por: Lucho Capristi



Con una estética surrealista ambientada en unos alternativos años 90, Maniac nos invita a explorar los pasajes de la mente para mostrarnos qué nos hace humanos. Es mucho más que un proyecto neurológico, podría decirse que la miniserie es un taladro que cala hondo en tu cráneo.
Dirigida por Cary Fukunaga, protagonizada por Emma Stone (Annie) y Jonah Hill (Owen), quienes reencarnan a dos desconocidos que se encuentran por azares de la vida (o no) y se ven inmersos en sus propios traumas. A raíz de esto, se someten a experimentos en un laboratorio farmacéutico que pretende solucionar todo, a través de unas pastillas con las categorías de A,B y C.


A:
El primer punto a tener en cuenta es la importancia que se le dedica a los medicamentos y al campo de la psicología, criticándolas como un intento de etiquetar o encasillar a las personas. Lo real, lo imaginario y lo simbólico es cuestionado al poner a prueba los sentidos para “curar” a los sujetos de prueba.
La serie es como un capítulo de Black Mirror. La tecnología y las relaciones humanas son abordadas de una manera cruda, enfocándose en las consecuencias que conlleva pertenecer y pretender. Al principio los episodios suelen ser pesados, pero a medida que avanza la trama se nos aclara el panorama.

B:
La influencia en la cultura pop es notoria y esto se ve reflejado al saltar de manera aleatoria entre varios géneros. Todo es producto del particular tratamiento al que se ven sometidos los pacientes, el cual trae elementos que se manifiestan en formas inesperadas y rompen con los patrones de pensamiento.
El psicoanalista Jacques Lacan intenta explicar que “el inconsciente está estructurado ´como´ un lenguaje”. Lo que hace Maniac es traducirlo en diferentes idiomas. Uno de ellos, además de la narrativa, es la puesta en cámara y sonido, creando escenarios y momentos bien logrados. Reproduce verosimilitud y de un momento a otro te catapulta a una fantasía desenfrenada gracias a la estética.

C:
“Una vez que empiezas a apreciar la estructura de la mente, no hay razón para creer que sea imposible cambiar algo de nosotros… Se puede destruir el dolor, la mente se puede resolver”, dice uno de los científicos. Lo que sucede es que el dolor es producto de nuestra interacción con el mundo real y por eso nos hace vulnerables ¿Cómo destruimos algo que traspasa lo material? ¿Y si sólo nos adaptamos emocionalmente?

Maniac es la producción más ambiciosa de Netflix hasta la fecha. Contiene mensajes que obligan al espectador a emanciparse de las concepciones binarias de la locura y cordura. Representa ese futuro que imaginaban en los años 60 en donde todo se arreglaba con inteligencia artificial y drogas alucinógenas.

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