Indios: el fin del principio en Capital Federal


La banda rosarina se presentó el pasado sábado 8 de septiembre en Niceto, donde dieron un recorrido por sus canciones y sumaron temas inéditos. Con su música y su onda particular, hicieron bailar, cantar y gritar a todos los presentes.
Por: Cande Capelli / Fotos: Indios

Eran las nueve menos cuarto de la noche y el lugar iba llenándose de a poco. El todavía escaso público, con sus latas de cerveza en la mano, charlaba y bailaba al compás del rock ambiental. A las nueve se abrió el telón y comenzó a sonar la banda de apertura: Conociendo Rusia. “Los quiero a todos arriba loco, ¡esto es una fiesta!”, expresó Mateo Sujatovich, cantante del grupo. Entre los temas que tocaron, se destacaron Cicatriz, Loco en el desierto y Bruja de Barracas, con el que cerraron. 

A eso de las 22:15, ahora sí a sala llena, arrancó por fin el show de Indios, banda integrada por Joaquín Vitola (voz), Nicolás de Sanctis (guitarra), Patricio Sánchez Almeyra (guitarra), Guillermo Montironi (bajo), Agustín Majdalani (sintetizador) y Federico Pellegrini (batería). Presentaron El fin del principio, donde ponen fin a una época y dan comienzo a una nueva etapa.  

Arrancaron con Haz de luz, Vení, Casi desangelados y Minuto 0. “¿A quién no le da miedo el amor?”, preguntó Joaquín Vitola y dio comienzo así a Me da miedo el amor. “¡Hola Buenos Aires!”, gritó Nicolás de Sanctis, “esta es una canción sobre nosotros, sobre ustedes…”, y comenzó a sonar Chicos, un tema “para los chicos y para las chicas”.

Presentaron luego un tema nuevo, inédito. “Estamos presentando ‘El fin del principio’… es un show que sentimos mucho porque estamos terminando algo y empezando otra cosa”, dijo de Sanctis. Siguieron con Lucidez, iluminados por un juego de luces y sombras en tonos violetas. Federico Pellegrini salió de su instrumento y se unió a los demás músicos para tocar La noche, junto con su pandereta.

El cantante principal alentó a su audiencia a cantar en todo momento. Con su histrionismo e impecable manejo de agudos, los llevó a cantar con él el principio de Jullie, para después dejarlos que cantaran solos la primera estrofa. Fue, sin dudas, uno de los momentos de más agite y emoción.

Salieron luego todos del escenario para dejar solo a Agustín Majdalani, quien con su sintetizador musicalizó con un instrumental por unos minutos. Volvió nada más que Nicolás de Sanctis a escena para tocar, delante de unas luces azules que lo iluminaban solo a él, Tal vez me equivoqué. 

Volvieron todos con Amor de primavera, alumbrados en verde y azul, dos colores que no convergen de la mejor manera en nuestro país en estos tiempos. Para presentar la siguiente canción, de Sanctis y Vitola se refirieron a la situación actual de Argentina. “Hoy más que nunca esta canción tiene otro peso”, expresó el guitarrista con sutileza. Sin escrúpulos, el cantante principal explicó: “Lo que está queriendo decir es que Macri es un reverendo hijo de puta, y esta va dedicada a él”. Así dieron inicio a Asfalto

Comenzó el fin de la noche, y con esto, los agradecimientos a Conociendo Rusia, una banda “nueva y muy amiga”, y al público. “¡Hasta la próxima!”, exclamó de Sanctis

Cantaron Laberinto, y Ya pasó, respondiendo al “una más y no jodemos más” de los fanáticos. Cerraron con Geografía, canción en la que, entre saltos y bailes, el cantante se bajó del escenario para cantar entre el público, quien lo alzó y cargó por distintas partes de la sala. 

Saludaron, agradecieron y se retiraron al ritmo del típico “Olé, olé olé, Indios, Indios”. Eso fue el fin del principio de esta creciente y llamativa banda. 

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